sábado, 18 de noviembre de 2017

Comentario Evangelio Domingo 19 noviembre 2017 - 33º Tiempo Ordinario -Ciclo A - Mt 25, 14 - 30

El Señor nos da unos talentos, unos dones para que saquemos el máximo partido de ellos. La actitud del que recibe un talento es doble: agradecimiento y trabajo. Gratitud a Dios por lo que nos brinda. Y, luego, ponerse a trabajar con los talentos recibidos.
No somos los cristianos gente de esconder el talento. Lo ponemos al servicio de los demás. Esto requiere esfuerzo, entrega, constancia, disponibilidad… y, al final, la satisfacción del deber cumplido, de la entrega que se va realizando en el día a día, de la alegría de poner en juego lo que gratuitamente el Señor nos regala.
Así que, ¡adelante!, a aprovechar al máximo esos talentos con los que el Señor ha tenido a bien ponernos en este mundo para que se note que estamos en él.
Fernando Cordero, sscc.

19 de noviembre. I Jornada Mundial de los Pobres

Esta Jornada nace hace un año. El 13 de noviembre se cerraban en todo el mundo las Puertas de la Misericordia y en la Basílica de San Pedro el Santo Padre celebraba el Jubileo dedicado a todas las personas marginadas. De manera espontanea, al finalizar la homilía, el papa Francisco manifiesta su deseo: “quisiera que hoy fuera la «Jornada de los pobres»”.
 “Precisamente hoy, cuando hablamos de exclusión, vienen rápido a la mente personas concretas; no cosas inútiles, sino personas valiosas. La persona humana, colocada por Dios en la cumbre de la creación, es a menudo descartada, porque se prefieren las cosas que pasan. Y esto es inaceptable, porque el hombre es el bien más valioso a los ojos de Dios. Y es grave que nos acostumbremos a este tipo de descarte; es para preocuparse, cuando se adormece la conciencia y no se presta atención al hermano que sufre junto a nosotros o a los graves problemas del mundo… Hoy, en las catedrales y santuarios de todo el mundo, se cierran las Puertas de la Misericordia. Pidamos la gracia de no apartar los ojos de Dios que nos mira y del prójimo que nos cuestiona… especialmente al hermano olvidado y excluido, al Lázaro que yace delante de nuestra puerta. Hacia allí se dirige la lente de la Iglesia.… A la luz de estas reflexiones, quisiera que hoy fuera la «Jornada de los pobres»”.(Papa Francisco,  13 de noviembre de 2016)

Mañana,  domingo 19 de noviembre, la Iglesia celebra la I Jornada Mundial de los Pobres. Una invitación que el Santo Padre dirige a toda la Iglesia, así como a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, para que escuchen el grito de ayuda de los pobres.

Clicando en este enlace puedes ver el MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO completo.

viernes, 17 de noviembre de 2017

Un error en el cielo

Cierta vez, le pregunté a Ramesh, uno de mis maestros de la India.
-¿Por qué existen personas que salen fácilmente de los problemas más complicados, mientras que otras sufren por problemas muy pequeños, muriendo ahogadas en un vaso de agua?-
Él simplemente sonrió y me contó esta historia.

Era un sujeto que vivió amorosamente toda su vida. Cuando murió, todo el mundo dijo que se iría al cielo. Un hombre bondadoso como él solamente podría irse al Paraíso.
Ir al cielo no era tan importante para aquel hombre, pero igual él fue para allá.

En esa época, el cielo todavía no había tenido un programa de calidad total.
La recepción no funcionaba bien. La chica que lo recibió dio una mirada rápida a las fichas que tenía sobre el mostrador y como no vio el nombre de él en la lista, le orientó para ir al infierno.

En el infierno, usted sabe cómo es. Nadie exige credencial o invitación, cualquiera que llega es invitado a entrar. El sujeto entró allí y se fue quedando.

Algunos días después, Lucifer llegó furioso a las puertas del Paraíso para pedirle explicaciones a San Pedro.
-¡Esto es sabotaje! Nunca imaginé que fuese capaz de una bajeza semejante. ¡Eso que usted está haciendo es puro terrorismo!


Sin saber el motivo de tanta furia, San Pedro preguntó sorprendido, de que se trataba.

Lucifer, trastornado gritó:

-Usted mandó a ese sujeto al infierno y él está haciendo un verdadero desastre allí. El llegó escuchando a las personas, mirándolas a los ojos, conversando con ellas. Ahora, está todo el mundo dialogando, abrazándose, besándose. ¡El Infierno está insoportable, parece el Paraíso!
Y entonces hizo un pedido.

-Pedro, ¡Por favor, agarre a ese sujeto y tráigalo para acá!"

Cuando Ramesh terminó de contar esta historia me miró y dijo: -Vive con tanto amor en el corazón, que si por error fueses a parar al infierno, el propio demonio te lleve de vuelta al Paraíso.

www.ixcis.org


miércoles, 15 de noviembre de 2017

Dale la vuelta a las cosas

No te dejes llevar por la inapetencia de los demás.
No camines por donde te dicen los otros.
No formes partes del rebaño al que parecen empujarte.
Camina siendo tú mismo.
Lucha por tus ideales.
Dí en voz alta aquello en lo que crees.
Vive desde tu propia originalidad.
Da color a la vida con la riqueza que tienes dentro.
Si te señalan, si te observan, si te critican, si te envidian... no hagas caso.
La vida está llena de personas como tú que desean encontrar modelos que pongan del revés su corazón para llegar a la gente de hoy.
Dale la vuelta a tu vida, ama, sonríe, salta, baila, lucha, sé creativo...

Encar_AM
Reflejos de luz



martes, 14 de noviembre de 2017

Decir "creo"


Decir «creo» es decir arriesgo, confío, elijo, busco. Es decir, también, dudo, y espero, y salto al vacío. Es decir que mucho de lo que veo alrededor cobra más sentido si acepto que hay Dios. Decir creo es decir acojo, recibo y acepto. Y callar a menudo por todo lo que no comprendo. Es aceptar que el Universo, el tiempo, el espacio, en su finitud, me invita a pensar en lo Infinito que lo envuelve, y que es Dios. Es vislumbrar que ese Dios no es infinita distancia, sino radical cercanía, que es presencia, y es amor, y es principio y fin.
Pero decir «creo» no es solo creer en Dios, sino también en el ser humano. Creer en nuestra capacidad de crear, de avanzar, de amar, de encontrarnos, de ser genios, de ser frágiles y poderosos. Es apostar por la capacidad última para plantar cara al mal con destellos de un bien profundo (en el que también creo). Decir «creo» es elegir el arduo camino de intentar comprender –aunque nunca lleguemos demasiado lejos en esa búsqueda–. Y es no conformarme con afirmaciones sin alma, con concreciones gastadas o con miradas a la realidad que convierten la fe en una chata ideología para destrozarse. Decir «creo» es decir amo, y sueño, y sufro, y me comprometo con aquello en lo que creo –porque si no, ¿qué fe sería esa?–
Decir «creo» es decir que no soy el centro del mundo, ni siquiera de mi mundo.
Jose Mª Rodríguez Olaizola, sj
www.pastoralsj.org

lunes, 13 de noviembre de 2017

A qué esperas, VEN Y VÍVELO


Os recordamos que este viernes 17 y hasta el domingo 19 se celebrará el próximo Encuentro en la Esperanza. Está dirigido a jóvenes de entre dieciséis y veinte años aproximadamente que deseen asistir y no hayan hecho con anterioridad un Encuentro. Estas jornadas son, como su nombre indica, un encuentro en el cual fomentar la evangelización entre jóvenes, alentándoles a vivir la fe de una manera activa.

Es convocado por el Movimiento de Cursillos de Cristiandad de la Diócesis de Asidonia-Jerez y se celebrará en la casa Nazaret Av. Medina Sidonia 33 Urb. La Cartuja (Jerez de la Frontera).

En caso de querer realizar algún tipo de consulta acerca del Encuentro, puedes ponerte en contacto con el movimiento de cursillos de cristiandad por correo electrónico (mcc.jerez@hotmail.com) o a través de los siguientes teléfonos: 601 112 084 (preguntar por Benjamín), o bien 676 973 170 (preguntar por Juan Miguel). 


A qué esperas, VEN y VÍVELO!!!!!!!!!!